News Section Icon Publicado 04/09/2020

El pasado lunes 31 de agosto, enviamos nuestros comentarios sobre la campaña de comercialización de alimentos de la UE, actualmente en revisión. Hacemos un llamamiento a la UE para que utilice el dinero de los contribuyentes de manera inteligente y promueva dietas ricas en vegetales para reducir el sufrimiento de los animales, mejorar nuestra salud y salvar nuestro planeta.

Cada año, la Comisión Europea ofrece alrededor de 200 millones de euros de fondos públicos para promover productos agrícolas con el fin de mejorar la competitividad de la agricultura de la UE. En lugar de abordar nuestro consumo excesivo de productos animales promoviendo únicamente productos de origen vegetal, la UE otorga subsidios para promover el consumo de carne y lácteos.

cerdas con lechones enjauladas en sistema intensivo

Esta política está desactualizada y no se ajusta a las necesidades del siglo XXI. La financiación de la UE utilizada para la promoción de productos animales debería cesar definitivamente. Durante el período de transición y hasta que realmente se detenga, cualquier financiación debe limitarse y condicionarse al cumplimiento de estándares más altos de bienestar animal utilizando ciertos criterios de elegibilidad.

Compassion in World Farming y otras ONGs piden una reducción mínima del 50% en los productos de animales terrestres y de peces para 2030, con el consecuente aumento de la nutrición rica en vegetales.

arbol en la naturaleza

El compromiso de la UE con la producción de carne, lácteos y pescado puede haber eclipsado las oportunidades de crecimiento de su sector hortícola. Los presupuestos de promoción deben dirigirse a la producción y el consumo de cereales integrales, frutas, verduras, frutos secos, legumbres y otros nutrientes vegetales orgánicos, saludables y mínimamente procesados.

Por lo tanto, la política de promoción debe usarse para ayudar a crear cambios en la demanda con el fin de brindar a los productores incentivos de mercado que sean consistentes con una transición hacia una agricultura saludable, orientada a la nutrición y sistemas alimentarios respetuosos con el medioambiente, las personas y el bienestar animal.

La UE también debería cambiar el foco de las exportaciones hacia el mercado interior y apoyar una transición sostenible de los sistemas alimentarios. El uso de dinero público debe estar plenamente alineado con una política alimentaria sostenible dentro y fuera de la UE.

La consulta pública de la Comisión Europea sobre la Política de Promoción de la Agricultura y el Desarrollo Rural está abierta hasta el 11 de septiembre de 2020. Puedes participar enviado tu respuesta aquí.